Conjuntivitis,-un-problema-común-que-aumenta-en-primavera-1920

La conjuntivitis es la inflamación de la capa conjuntiva, membrana mucosa que recubre el interior de los párpados y que se extiende a la parte anterior del globo ocular. Un problema que se reconoce fácilmente ya que el ojo se enrojece y lagrimea de más. Ardor, picor, sensación de tener un cuerpo extraño, sensibilidad a la luz y la secreción de mucosas pegándose las pestañas son otros de los síntomas.

Según su causa se clasifica en:

  • Bacteriana: diferentes bacterias pueden ser responsables de la infección. Los síntomas del ojo enrojecido generalmente están asociados con lagrimeo de color verdoso o amarillento. A menudo, también aparecerá mucosidad nasal. Se trata con higiene ocular y antibióticos tópicos. La conjuntivitis bacteriana es muy contagioso, pero generalmente se cura entre 7 y 10 días después del comienzo de los síntomas.
  • Vírica: es la más frecuente. Con menos legañas pero posible afectación corneal dolorosa. Son muy contagiosas y habitualmente remiten espontáneamente, aunque es recomendable un tratamiento antiinflamatorio y lavados frecuentes.
  • Alérgica: típicamente estacionales, como en la época que estamos ahora de primavera. Se distingue por tener un importante picar y por legañas acuosas. Es frecuente la asociación con sinusitis.
  • Por cuerpo extraño: el mal uso de las lentes de contacto o no desinfectar correctamente las lentillas facilita la introducción de microbios causantes de conjuntivitis.
  • Traumática: los golpes o arañazos facilitan la sobre-infección conjuntival.

Con respecto al tratamiento, la conjuntivitis a veces no exige antibióticos, pero los afectados deben acudir a un médico para valorar cada caso. Es muy importante limpiar bien los ojos, quitando las secreciones con una gasa limpia, agua hervida tibia o suero fisiológico estéril. Asimismo, podrán indicarnos la administración de un colirio, una pomada o gel antibiótico. Mientras el ojo esté afectado hay que evitar el uso de maquillajes y las lentes de contacto.

El viento, el polvo, el polen u otros agentes presentes en el aire hacen que este problema ocular tenga mayor incidencia en los próximos meses por ser temporada de alergias. Su facilidad de contagio implica llevar a cabo estrictas medidas de higiene.